Caracas · Varios · Real Cárcel inaugurada en 1696; fachada neoclásica de la década de 1870
Casa Amarilla
Antigua Real Cárcel de Caracas, inaugurada en 1696 frente a la Plaza Bolívar, transformada en espacio de poder republicano. Su fisonomía neoclásica y su color amarillo datan de la época de Guzmán Blanco; desde 1912 es sede de la Cancillería venezolana.
Historia
El solar de la esquina Principal, frente a la Plaza Mayor (hoy Plaza Bolívar), tuvo ocupación temprana: hacia 1610 se ubicaba allí la casa del gobernador Sancho de Alquiza, según la tradición documental recogida por el Diccionario de Historia de Venezuela (SRC-023). En 1689 el Cabildo compró parte del solar a los herederos de Antonio de Tovar para construir la nueva cárcel de la ciudad, inaugurada en 1696 como Real Cárcel, que funcionó también como sede del Ayuntamiento (SRC-023). Tras la Independencia el edificio se consolidó como espacio de poder desde los tiempos de Páez, y desde 1912 es sede del Ministerio de Relaciones Exteriores (SRC-022).
Arquitectura
Es un edificio institucional de dos plantas organizado en torno a un patio central, con frente a la Plaza Bolívar. Su fisonomía actual no es colonial: proviene de la remodelación neoclásica de la época de Guzmán Blanco, dirigida por el arquitecto Juan Hurtado Manrique, y luce el color amarillo que le da nombre desde 1877 (SRC-023). La fábrica es de mampostería encalada, con fachada académica del siglo XIX.
Transformaciones y estado
La Casa Amarilla condensa la superposición característica del centro de Caracas: fábrica de origen colonial (cárcel de 1696) revestida de imagen académica guzmancista y reutilizada por el Estado republicano. La secuencia de usos —cárcel, ayuntamiento, espacio de gobierno, Cancillería— explica su conservación continua: el mantenimiento asociado al uso oficial la ha mantenido en buen estado (SRC-022). No se dispone en las fuentes consultadas de una memoria técnica que detalle qué muros de la fábrica de 1696 subsisten bajo la envolvente del siglo XIX (no verificado); la lectura del edificio como palimpsesto colonial-guzmancista es interpretación apoyada en la secuencia documental de SRC-023, con nivel de confianza alto para las fechas y moderado para la materialidad superviviente. El caso muestra, además, que el uso institucional ininterrumpido puede ser el mecanismo de conservación más eficaz de un edificio histórico.