Caracas · Colonial · Época colonial (sin datación precisa); intervención integral en 2013
Casa de las Primeras Letras Simón Rodríguez
Casa colonial de la esquina de Veroes asociada a la escuela de primeras letras donde Simón Rodríguez fue maestro de Bolívar (1793-1795) y al Colegio Santa María donde enseñó José Martí. Fue intervenida integralmente en 2013; el alcance de esa obra (restauración o reconstrucción) no está documentado técnicamente.
Historia
La casa de la esquina de Veroes, en el borde de la actual avenida Urdaneta, se identifica con las antiguas casas números 29 y 31, de origen colonial ligado a la ciudad temprana. Allí funcionó la escuela de primeras letras del Cabildo en la que Simón Rodríguez fue maestro de Simón Bolívar entre 1793 y 1795 (SRC-026). Debe advertirse que la fuente disponible recoge esta identificación con certeza media: la asociación precisa entre el inmueble actual y el aula histórica no está verificada en fuente primaria. Entre 1872 y 1912 funcionó allí el Colegio Santa María, donde dio clases José Martí durante su estadía caraqueña (SRC-026, certeza media).
Arquitectura
Es una casa urbana de esquina con patio, de un nivel, dentro de la tipología doméstica colonial caraqueña. Los materiales de la fábrica original no están descritos en las fuentes consultadas; cabe suponer fábrica tradicional de tierra y mampostería encalada, lo que se consigna como hipótesis y no como hecho (no verificado).
Transformaciones y estado
Tras usos varios durante el siglo XX, el inmueble fue intervenido integralmente por el Estado en 2013, junto con la renovación del bulevar del Panteón (SRC-026). El alcance de esa obra —restauración de fábrica existente o reconstrucción sustancial— no está documentado técnicamente en fuentes públicas (SRC-026), por lo que el edificio visible hoy no puede presentarse sin reservas como fábrica colonial auténtica. Esta ficha se apoya en una única fuente de fiabilidad moderada; el nivel de confianza general es moderado y la datación precisa de la construcción original permanece desconocida. Como caso de estudio, la casa interesa sobre todo por el problema que plantea: la intervención patrimonial sin memoria pública impide evaluar la autenticidad material del resultado, y toda ficha posterior queda obligada, como esta, a distinguir entre el valor de la memoria del lugar —que es alto— y el valor documental de la fábrica visible —que no puede certificarse—.