Caracas · Varios · Templo iniciado en 1593; apariencia actual de 1887-1890
Iglesia de San Francisco
Iglesia del primer convento de Caracas (1575), iniciada en 1593 con trazas de Antonio Ruiz Ullán. Conserva retablos barrocos coloniales bajo una envolvente académica producto de las reformas guzmancistas de 1887-1890 de Juan Hurtado Manrique. En ella Bolívar fue proclamado Libertador en 1813.
Historia
El convento de San Francisco, fundado en 1575, fue el primero de Caracas; su templo se inició en 1593 según trazas del albañil mayor Antonio Ruiz Ullán (SRC-034). El edificio acumuló episodios centrales de la historia venezolana: en él Bolívar fue proclamado Libertador en 1813 y se celebraron sus exequias en 1842 (SRC-034). Fue declarado Monumento Histórico Nacional el 6 de abril de 1956, según el artículo de Wikipedia sobre el templo (fuente directa, no incluida en el registro de fuentes del proyecto; certeza moderada).
Arquitectura
Es una iglesia conventual de tres naves con capillas laterales, de fábrica de mampostería y tierra encalada, que conserva en su interior un conjunto de retablos barrocos dorados de época colonial (SRC-034). Una remodelación de 1745 elevó la portada, trasladó el campanario a la entrada del convento y, al demoler capillas laterales, recuperó la lectura de las tres naves (SRC-034). La fachada actual es académica, del siglo XIX.
Transformaciones y estado
La apariencia exterior actual resulta de las reformas de 1887-1890, con proyecto del arquitecto Juan Hurtado Manrique, dentro del programa de intervenciones urbanas de Guzmán Blanco (SRC-034). El convento anexo fue transformado en sede de la Universidad y luego en el Palacio de las Academias, con fachada neogótica decimonónica. El Centro Nacional de Historia describe el conjunto conventual como una “superposición de tiempos, legados e intervenciones” coloniales, guzmancistas y del siglo XX (SRC-032): el visitante ve un interior sustancialmente colonial dentro de una envolvente republicana. El templo se mantiene en buen estado y en uso litúrgico continuo. Para el proyecto, el caso interesa como lección metodológica: la fachada del siglo XIX no anula el valor del interior colonial, pero obliga a documentar cada capa por separado antes de cualquier intervención; la coexistencia de retablos barrocos originales con envolvente académica es precisamente el tipo de estratificación que las fichas de La Guaira deben registrar.